TECNOLOGÍA INNOVADORA DE TERAPIA CON LUZ BIOFOTÓNICA PARA EL EQUILIBRIO CELULAR

¿Qué es el Biofoton?
Imagina tu cuerpo como una sinfonía. Cada célula, cada órgano, tiene un ritmo, un sonido, que lo mantiene en armonía. Pero a veces, el estrés y el día a día pueden desafinar esa sinfonía.
El Biofoton no es más que un sistema innovador que utiliza la luz para ayudar a tu cuerpo a recuperar su equilibrio. Lo que hace es comunicarse con tus células a través de frecuencias de luz, como si le estuviera dando la nota correcta a un instrumento musical desafinado.
APLICACIONES DEL BIOFOTON
¿Para qué sirve?
El objetivo principal es reducir el estrés de forma inmediata. Al bajar tu nivel de estrés, tu cuerpo automáticamente activa sus propios mecanismos de autocuración. Es como si le diéramos un respiro para que pueda arreglarse a sí mismo.
Además, el Biofoton se puede utilizar para:
- Promover la relajación y el bienestar general.
- Regular órganos y sistemas que no están funcionando bien.
- Aliviar dolores y problemas neurológicos.
- Ayudar con problemas emocionales, ya que también podemos trabajar con las frecuencias de las Flores de Bach.
¿Cómo se aplica?
Es un proceso totalmente indoloro y no invasivo. Usamos un equipo con diferentes herramientas:
- Gafas especiales: A través de ellas, se envía la luz directamente a tu cerebro para inducir estados de calma.
- Un láser suave: Se usa sobre puntos de acupuntura para restablecer el flujo de información de tu cuerpo. También para problemas físicos, como una contractura, una herida…
- Un led violeta: Se aplica sobre zonas con lesiones o se usa para energizar agua que luego puedes beber o aplicar en tu piel.

¿Cómo se aplica la Biofotónica?
A través de un equipo denominado Biocom lux. Este equipo consta de un microprocesador con 3 funciones:
Gafas Galax: Envía información al cerebro en forma de partículas de luz ( Fotones ) a través de unas sofisticadas gafas. Estas partículas de luz ( Fotones ) van a llevar la información al cerebro a través del nervio óptico. De esta manera podemos inducir en el paciente estado de bienestar, relajación, etc También podemos incorporar información que permita regular órganos , meridianos de acupuntura, e información de diferentes Flores de Bach; para ayudar al paciente a lograr su bienestar y homeostasis sin la aplicación de tratamientos agresivos.
Láser: El microprocesador incorpora un láser que permite aplicarlo sobre puntos de acupuntura. Este láser es de baja intensidad y no tiene ningún riesgo para la salud, como quemaduras, etc.
Cuarzo: También tiene un cuarzo que permite enviar información al organismo a través de la aplicación directa sobre las lesiones o a nivel del chakra implicado. Este cuarzo puede aportar información a un recipiente con agua, para que la beba el paciente o se la aplique en el cuerpo según las dolencias que tenga, por ejemplo en un problema de la piel.
Este equipo se gestiona a través de una aplicación que hace que el microprocesador pueda realizar las diferentes opciones.

Restablecer el bienestar con estímulos de luz
Biofotón es un sistema innovador por frecuencias de luz que ayuda a reducir el nivel de estrés de forma inmediata. Cuando el nivel de estrés desciende, la inteligencia del cuerpo activa sus propios mecanismos de regulación interna. Esta reducción de estrés se logra mediante la comunicación con el organismo ( Biocomunicación ) a través de frecuencias de luz emitidas por el biofotón . Estas frecuencias ayudan a restablecer los ritmos naturales del organismo a su estado original. Por tanto, opera con información, no con energía, por lo que su acción no es agresiva para el organismo.
Para saber más sobre Biofotónica
Nuestra percepción, al introducirnos en este campo de la comunicación cuántica, es que se ha abierto una ventana a una dimensión de posibilidades ilimitadas, de la que probablemente conozcamos menos de un uno por ciento.
La Física Cuántica ha alcanzado un gran protagonismo en nuestra civilización pues gracias a ella se ha producido la revolución tecnológica. La informática y las telecomunicaciones existen por ella; los ordenadores, Internet y las redes sociales han transformado nuestras vidas.
Nuestra cultura ha aplicado el modelo cuántico a la naturaleza inanimada con resultados extraordinarios, y sin embargo en las universidades de Occidente apenas se está empezando a tener en cuenta el funcionamiento cuántico de los seres vivos; mientras que en Rusia, la Biofotónica (biofísica cuántica) es una disciplina que se estudia desde hace casi un siglo.
Es un hecho probado que la realidad tiene una naturaleza dual: partícula y energía, corpúsculo y onda. Por tanto el ser humano, formado por átomos, también tiene esa doble naturaleza de materia y energía. En su vertiente ondulatoria, apenas estudiada en las universidades de Occidente, se encuentran las claves de cómo el cuerpo se comunica internamente.
Una sensación, una emoción o un pensamiento no son visibles ni tangibles, pero todos sabemos que son importantes. Emociones, pensamientos y conciencia mueven las vidas de las personas y lo que sucede en el mundo. Estos aspectos sutiles del ser humano se expresan en el nivel ondulatorio de la realidad, no en el material.
La comunicación interna en el organismo se da por patrones de ondas coherentes en forma de fotones; esta comunicación sigue principios cuánticos.
En la Universidad de Moscú, los congresos Alexander Gurwitsch de “Biofotones y sistemas coherentes” se ocupan específicamente de estos temas, mientras en Occidente son aun prácticamente desconocidos. Gurwitsch fue un biólogo ruso, el primero en descubrir que las células se comunican mediante fotones en la década de los 20 del siglo pasado.
Biofísica cuántica
El biofísico alemán Fritz Albert Popp confirmó en los años 80 los experimentos de Gurwitsch; todas las células emiten una luz ultra débil; fotones a través de los cuales las células se comunican entre sí.
Las células producen una radiación coherente en forma de “patrón de interferencia”. Estos patrones de ondas permiten a las células comunicarse entre sí. Las células hacen que las interferencias sean mayores en las longitudes de onda en las que se comunican. Una forma en que se comunican es cancelando las ondas, la luz, que se da entre ellas, dejando un espacio de quietud de modo que cuando cualquier pequeña perturbación surge, la perciben inmediatamente como una señal entre ellas. Estas conclusiones son el resultado de la experimentación que el equipo de Popp ha llevado a cabo a través de los años en el Instituto Internacional de Biofísica de Neuss, Alemania.
El biofísico Ruso de la Universidad de San Petersburgo Konstantin Korotkov desarrolló a finales de los 90 la cámara Biowell EPC de Captura Electrofotónica, que permite ver la emisión de fotones del cuerpo humano y las reservas de energía en los distintos órganos.
Un cuerpo humano está compuesto por billones de células y en cada célula se producen más de mil reacciones químicas por segundo. Billones de reacciones por segundo es una enorme cantidad.
Para que el organismo no entre en caos se necesita la información del lugar y el momento exacto en que estas reacciones han de suceder. Esto es posible por medio de campos de fotones coherentes entre sí. La coherencia permite que esta gran cantidad de información se comunique de forma fácil e instantánea, manteniendo la homeostasis (autorregulación) del organismo. Los biofísicos cuánticos llaman a este modelo de comunicación, sistema coherente.
Los problemas de salud están vinculados con la pérdida de información en el sistema interno de comunicación de un ser vivo. Probablemente, el primero que descubrió datos sobre el lenguaje interno del organismo fue Nogier.
Fotopercepción cutánea
En la década de los sesenta el médico francés Paul Nogier, creador de la Aurículomedicina, descubrió el fenómeno de la fotopercepción cutánea. La piel es sensible a determinadas frecuencias de luz y el organismo reacciona a ellas como si le hablaran en su propio lenguaje. Nogier descubrió siete frecuencias fundamentales, como las siete notas musicales o los colores del arco iris. Estos son algunos ejemplos:
Emitiendo la primera frecuencia, la A, a un tejido con inflamación, éste recibe la información y tiende a disminuir su inflamación. Por tanto en el lenguaje del organismo, la frecuencia A corresponde a la palabra inflamación. La frecuencia D está especializada en las conexiones por lo tanto regula cuando hay conflictos cuerpo-mente o barreras entre los hemisferios cerebrales. La frecuencia E es la frecuencia específica del sistema nervioso autónomo; regula los problemas neurológicos, incluido el dolor.
Nogier desarrolló filtros de colores y un láser que emitía las frecuencias que descubrió, obteniendo resultados inmediatos en el organismo, al aplicarlas. Sus descubrimientos fueron trascendentales; abrió las puertas, a la comunicación biológica cuántica.
En la actualidad se han descubierto nuevas frecuencias, por ejemplo, el Dr. Frank Bahr ha descubierto las frecuencias de los distintos órganos y meridianos de acupuntura. Las frecuencias de luz se han mostrado como un método muy sencillo de facilitar el retorno a la coherencia en el campo cuántico humano, el sistema coherente responsable de la comunicación interna en el organismo.
Cuando se emite una frecuencia que el sistema necesita, sucede un proceso de reajuste como el que se da al afinar con un diapasón un instrumento musical.

